La Explosión de Tunguska

Hace apenas un día tuvimos la noticia del meteorito que sacudió Rusia, pero seguramente no todos nuestros lectores sepan que no es la primera vez que ocurre. El 30 de junio de 1908, un meteorito de hielo impactó sobre el río Podkamennaya, cerca de Tunguska, también en Rusia.

Una vez, y solo una vez en la historia conocida, se ha producido un acontecimiento claramente documentado que da la impresión de la caída de un gran meteorito sobre la tierra.

Lago en el lugar del incidente

Lago en el lugar del incidente

El primer científico que se adentró en la región de Tunguska fue Leonid Kulik, el cual descubrió el lugar del impacto, en la Siberia central. Dedicó toda su vida a demostrar que el impacto había sido a causa de un meteorito. No tuvo éxito. Kulik recogió gran parte de recuerdos personales del increíble fenómeno luminoso y de la destrucción que se había producido durante la mañana del 30 de junio de 1908. Ocurrió a las 7 y 17 minutos de la mañana, sacudiendo toda la planicie con una explosión que alcanzó a ser registrada en Moscú, Paris, Londres e incluso Washington.

Fue una caída sorprendente. Por otra parte, causó enormes estragos, pues ocurrió en un bosque y derribó todos los arboles en un radio de varios kilómetros. Pero, al mismo tiempo, causó pocos daños, pues no produjo víctimas humanas.

 Veamos lo insólito del caso.

 El setenta por ciento de la superficie de la Tierra es agua. Si la caída se hubiera producido en el océano los tsunamis resultantes habrían barrido las costas mas cercanas y causado grandes daños. Otro diez por ciento de la superficie de la tierra esta cubierta por hielos permanentes. Si la caída de hubiera producido en ellos habrá dado lugar al deslizamiento de grandes bloques de hielo hacia el mar, con los consiguientes y catastróficos cambios en los niveles de los océanos y en el clima de la tierra.

Millones de árboles quedaron tumbados tras la gran explosión

Millones de árboles quedaron tumbados tras la gran explosión

Por lo menos el quince por ciento del resto de la superficie terrestre está poblado, mas o menos densamente, por el hombre y cubierto, en mayor o menor medida por los productos de su civilización. Si la caída hubiese tenido lugar en esas zonas, miles, incluso millones de seres humanos habrían muerto y los daños económicos habrían sido cuantiosos. La caída habría hecho desaparecer totalmente a cualquier ciudad a que hubiera afectado.

Tal vez no mas de un cinco por ciento de la superficie de la tierra hubiera podido recibir el impacto de 1908 sin que las vidas y propiedades humanas sufrieran ningún daño. Y, como las probabilidades de veinte a uno en contra, esa caída tuvo lugar en un sitio seguro (desde el punto de vista humano). Del mismo modo, el lugar de la caída resulta inaccesible (en caso contrario, habría estado poblado) y pasaron los años antes de que se pudiera examinar la zona. Fue solo entonces cuando comenzó el misterio real.

Desde luego, estos impactos no son tan probables actualmente como en los instantes primigenios de nuestro mundo. Después de todo, el espacio que rodea a los mundos hoy existentes se ha mantenido comparativamente a salvo  de las catástrofes del pasado. Cada marca en la Luna es el resultado del fragmento de una roca, acerca de la cual ya no tenemos que preocuparnos.
Sin embargo, el espacio no esta totalmente a salvo. Se han identificado objetos de veinticinco kilómetros de diámetro que pueden aproximarse a una distancia de veinticinco millones de kilómetros de la Tierra. No colisionarán con ella, pero hay sin duda un gran numero de cuerpos menores, mucho mas pequeños y más cercanos. Estos cuerpo no son visibles hasta que no entran en la atmósfera. Y aunque son pequeños en comparación con los monstruos frecuentes del pasado, son lo suficientemente grandes para causar daños enormes a escala humana.

Hay, pues, una posibilidad. En tal caso, ¿ha ocurrido algo realmente? Podríamos especular acerca de algunas de las catástrofes legendarias del pasado. ¿Cayó un meteorito en el  Golfo Pérsico y vertió la mitad del agua que contenía en el valle del Tigris y el Eúfrates, donde nació el relato del diluvio universal? ¿Fue un meteorito, o un grupo de ellos, lo que cayó sobre Sodoma y Gomorra y las destruyó con el fuego de los cielos?

No lo podemos decir. No lo sabemos. Tal vez nunca lo sabremos.

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