El Asesino de la Baraja

Alfredo Galán Sotillo, el Asesino de la Baraja, está actualmente en la prisión de Soto del Real por una serie de crímenes nada lejanos a nuestro tiempo. Conozcámoslo con detalle.

El Origen

Alfredo Galán Sotillo, natural de Puertollano (Ciudad Real) y perteneciiente a una  familia numerosa, quedó huérfano de madre 8 años, siendo este hecho el que marcaría su vida, transformándose en un chico serio, muy lejos de la simpatía que derrochaba antes. Con la educación secundaria sin acabar, entró a los 20 años en el servicio militar, ascendiendo rápidamente y con gran nivel, llegando a ser Cabo Primero en el Regimiento de Paracaidistas (Bripac). Tras esto fue enviado a Bosnia en diversas misiones humanitarias, acabando en 2003 en Galicia, para ayudar en las labores de limpieza de chapapote con el desastre del Prestige. Estando allí, discutió con una mujer de forma violenta, y acabó robando un coche. Dias después tuvo enfrentamientos con un superior militar, lo que desembocó en una baja militar total a los pocos meses, ya que le fue diagnosticado neurosis y ansiedad. Una vez fuera del mundo militar, le contrataron en el aeropuerto de barajas, como guardia de seguridad.

Todos estos sucesos fueron la creación del conocido como: Asesino de la Baraja

Los Crímenes

Todos los crímenes cometidos por el asesino tuvieron lugar durante el año 2003, en un corto período de tiempo:

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Una de los primeros retratos robot

24 de enero. Alrededor de las 11.30 de la mañana el acusado conducía por el barrio de Chamberí y se fijó en una empleada de correos, a la que observó de un portal a otro. Entró en uno de los portales donde la mujer había ejercido su trabajo, allí se encontró con el portero, Juan Francisco Ledesma, de 50 años y su hijo de 2. Hizo arrodillarse al progenitor, le asestó un tiro en la cabeza y al hijo le dejó viendo aquella grotesca escena hasta que la madre encontró el cadáver. La única prueba que se obtuvo fue un casquillo de bala de una Tokarev del calibre 7,62.

5 de febrero. Entre las 4 y las 5 de la mañana, Alfredo se dirigió a una parada de autobús cerca del aeropuerto de Barajas, donde de un tiro en la cabeza asesinó a Juan Carlos Martín, un limpiador del aeropuerto de 28 años de edad. La policía encontró un naipe de una baraja española, concretamente un as de copas. Primer hecho que más tarde el asesino manifestó que ocurrió de casualidad –no así las cartas venideras.

5 de febrero. Esa misma tarde, el acusado Alfredo Galán entró en un bar de la localidad de Alcalá de Henares y, dirigiéndose al camarero, Mikel Jiménez Sanchez de 18 años, le asestó un tiro en la cabeza que provocó su muerte. Seguidamente, se dio la vuelta para continuar disparando a una cliente, Juana Dolores Ucles López, de 57 años, que también falleció. Por último, se dirigió hacia la dueña del local y madre de Mikel, Teresa Sanchez García, de 38 años, que viendo semejante escena se tiró al suelo y recibió hasta tres disparos que le dejaron inconsciente, hecho que la salvó la vida, pensando el asesino que estaba muerta.
La policía no encontró relación entre los asesinatos, pero hubo un hecho que llamó la atención del asesino cuando escuchó por las noticias las muertes que había perpetrado. La supuesta prueba que encontró la policía en el asesinato de J. Carlos Martín, el naipe del As de Copas. En ese momento, Alfredo decidió continuar con el macabro juego dejando naipes en cada uno de los siguientes asesinatos, naciendo así “el asesino de la baraja”.

7 de marzo. Entre las 2 y las 3 de la mañana, Galán volvió a tener ansias de matar y en
busca de una nueva víctima se cruzó con una pareja de ecuatorianos en una avenida de Tres Cantos, Madrid. Al varón, Santiago Eduardo Salas, de 27 años, le disparó en la cabeza, aunque en esta ocasión erró el disparó, que entró por la mejilla y salió por la boca, el siguiente disparo iba dirigido a su novia Anahid Castillo Ruperti de 29 años con la “suerte” de que el arma se encasquilló y debido a los gritos de auxilio de Anahid, Galán huyó no sin antes dejar caer un naipe de copas al lado de lo que el creía el cadáver de Santiago.

18 de marzo. En esta ocasión el asesino eligió la localidad de Arganda del Rey, Madrid, donde en un descampado disparó a una pareja de rumanos. Gheoghie Magda murió en el acto y su mujer, Doina, horas después. Se encontraron las cartas del tres y el cuatro de copas.

La resolución

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El grupo de homicidios de la Brigada Provincial estaba desconcertado y se produjo unaalarma social monumental. En las calles de Madrid se vivieron días de intranquilidad. Aunque de forma paulatina, empezaron a atar cabos, balística demostró que el arma usada en los asesinatos de los naipes coincidían con el del portero de Chamberí y el bar de Alcalá de Henares, se pudieron hacer retratos robot, además se elaboraron listas de ex militares que podían haber tenido acceso a la compra del arma utilizada, de origen yugoslavo.

Tres meses después, Alfredo Galán se entregó en la comisaría de Puertollano, en estado de embriaguez, anunciando que él era el asesino de la baraja, hecho que la policía no creyó, hasta el momento que cotejaron, con la inspectora de homicidios encargada del caso y con la declaración de ciertos hechos relevantes que sólo el asesino podía conocer: una marca de bolígrafo azul en el revés de las cartas.

El fiscal pidió 151 años y dos meses de cárcel, la acusación particular solicitó 190 años de cárcel y que se declarara al estado responsable subsidiario de los crímenes, para indemnizar a las víctimas debido a su condición de militar. El tribunal acordó llevar al límite máximo las penas previstas para todos los delitos debido al “manifiesto de desprecio a la vida humana” que demostró la conducta de Alfredo Galán. Finalmente el fallo de la Audiencia Provincial de Madrid consistió en una pena de 142 años y tres meses de cárcel por matar a seis personas e intentarlo con otras tres, aunque de acuerdo con la ley española, el asesino no cumplirá una pena de mas de 25 años de cárcel. Además la sentencia, que no reconoce la existencia de ningún tipo de patología psiquiátrica, exime de responsabilidad civil al Estado.

Actualmente Alfredo Galán esta a la mitad de su condena y en escasos 10 años saldrá en libertad. ¿Está preparado para ello? O mejor preguntarnos ¿Estamos preparados para ello?. El tiempo lo dirá.

Fuentes:

http://crimeneinvestigacion.com/crimen/criminales/asesino-de-la-baraja-el/

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