Coincidencias Coincidentes (I)

Cuántos de vosotros habéis dicho alguna vez: ¡Qué casualidad! Las coincidencias forman parte de nuestra vida en mayor o menor medida, y hoy vamos a descubrir increíbles sucesos coincidentes de la historia.

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En 1883, Henry Ziegland cortó con su novia, quien completamente afligida, terminó suicidándose. El enfurecido hermano de la chica persiguió a Ziegland y le disparó. Creyendo que lo había matado, el hermano se quitó entonces la vida. Pero Ziegland no había muerto: La bala solo le había arañado el rostro, y terminó alojada en un árbol.  Años más tarde Ziegland decidió cortar el mismo árbol, que aún tenía la bala en su interior. El árbol parecía tan formidable que decidió volarlo con dinamita. La explosión extrajo la bala de la corteza, la cual salió disparada en dirección a Ziegland, le alcanzó en la cabeza y le mató.

El compositor Richard Wagner nació en 1813. Su nombre tiene 13 letras. Escribió 13 óperas. Los números de su año de nacimiento suman 13. Encontró su vocación musical un 13 de octubre. Sufrió 13 años de destierro. Terminó Tannhauser un 13 de abril y dejó de ser tocada el 13 de marzo de 1845, tras su fracaso en París, fue repuesta el 13 de mayo de 1895. El teatro de Riga (donde fue director de orquesta) se inauguró un 13 de septiembre. La casa donde se llevaban a cabo sus festivales en Bayreuth fue abierta un 13 de agosto y el último día que pasó en ella fue un 13 de septiembre. Wagner murió el 13 de febrero de 1883, decimotercer año de la unificación de Alemania.

En 1837, Edgar Allan Poe publicó Las aventuras de Arthur Gordon Pym. En ese relato, los cuatro supervivientes de un hundimiento, tras permanecer varios días en un bote a la deriva, asesinaron y devoraron a un grumete llamado Richard Parker. Cuarenta y siete años después, la embarcación Mignonette se hundió y los cuatro supervivientes que lograron sobrevivir en un bote decidieron comerse al grumete; se llamaba Richard Parker.

 tumblr_lurtt9fmyO1qeabveo1_500Morgan Robertson escribió en 1898 una novela en la que describía el primer viaje de un gran transatlántico llamado Titán y que se consideraba “insumergible”. Aquel barco se hundió una noche de abril después de chocar con un iceberg en el Atlántico… Catorce años después, el Titanic naufragó en idénticas circunstancias a las escritas por Robertson, cuyo ficticio buque poseía numerosas características parecidas a las del Titanic… En 1935, William Reeves (quien nació el mismo día que desapareció el Titanic) hacía guardia en el Titanian. Atacado por un presentimiento ordenó detener el barco cuando llegaron al mismo lugar donde se habían hundido los otros dos, gracias a ello no fueron arrollados por un iceberg.

En Detroit, en la década de los 30, Jose Figlock salvó a un bebé por descuido de la madre. Figlock iba caminando por la calle, cuando de repente vio que arriba un bebé estaba a punto de caer desde una ventana abierta. En ese momento se lanzó contra el pavimento y lo salvó de una muerte segura. Sin embargo un año después, el mismo bebé cayó de la misma ventana de los confiados padres. José Figlock volvió a pasar por debajo. De nuevo, él lo salvó y los dos salieron ilesos.

¡En un par de días más coincidencias!

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